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Dolor de hombro

¿Es necesario operarse? ¿Por qué me duele haciendo gestos que podía hacer antes fácilmente? ¿Puedo seguir haciendo deporte?

En este artículo encontrarás otra posibilidad para abordar los problemas relacionados con tu articulación. Es la perspectiva de la neurociencia, una perspectiva que probablemente aún no te han contado.

 

El hombro es una articulación tan increíble como compleja. De hecho, los anatomistas lo denominan “complejo articular del hombro”.

Se trata de un sistema formado por varias articulaciones que participa en una enorme cantidad de actividades que requieren movilidad y estabilidad (1–3). Es la región del cuerpo con más amplitud de movimiento y también la que puede moverse a mayor velocidad (¡se han registrado velocidades de hasta 9000°/s en estudios realizados en lanzadores de béisbol!) ¡Ningún otro animal en el mundo puede alcanzar estos datos (4–8)!

Ahora que tu hombro no está en óptimas condiciones te has dado cuenta de la importancia que tiene a la hora de llevar a cabo tanto actividades de la vida diaria como deportivas. Nunca hubieras pensado que ese dolor te llegaría a incapacitar tanto a la hora de coger un vaso, peinarte o incluso atarte el sujetador. Esto sin tener en cuenta actividades con mayor precisión y explosividad como un servicio de tenis o pádel, un swing de golf, un tiro de balonmano o un remate de volley (2,7–9). Todo esto ocurre en una región que no tiene mucha estabilidad ósea, lo que la convierte en una articulación emocionante, ya que gran parte de la estabilidad y del movimiento dependen en mayor medida del estado de tus músculos (1).

 

¿Cómo puedes salir de esta situación? (2,3,10-18)

En primer lugar, es importante ser consciente del punto en el que te encuentras. Si te acabas de lesionar, esta lesión en los tejidos tendrá una relación con el dolor que estás sintiendo, aunque esta relación es no es directa, ni proporcional y no es el único factor que influye. Esas son situaciones a corto plazo que podríamos llamar agudas (eventos de corta duración con un daño realmente claro).

Pero si estás leyendo esto, es probable que lleves varios meses (o incluso años) lidiando con el dolor de tu hombro. En este caso, no tienes un problema agudo en el hombro, sino más bien persistente. Si este es tu caso, déjanos decirte que la explicación de tu dolor tiene más relación con una alteración de la sensibilidad en tus tejidos y en tu sistema nervioso. En cualquier caso, sea cual sea el punto en el cual te encuentres tienes que saber que esta situación puede mejorar.