INFORMACIÓN SOBRE EL DOLOR DE ESPALDA
 


Moseley y Butler, fisioterapeutas e investigadores, son, probablemente, las dos personas que más saben de dolor del mundo. En su libro Explicando el dolor muestran como el dolor es absolutamente normal y no hay nada que temer. Es un mecanismo de protección que ha evolucionado para ayudarnos. De hecho, ¡no querríamos vivir sin él, es esencial para nuestra supervivencia! (1) 

Otro aspecto interesante a destacar es que el dolor de espalda no es diferente a cualquier otro dolor en nuestro cuerpo, aunque las personas tiendan a preocuparse más por él (1,2). Suele durar hasta 6 semanas; aunque algunas veces puede que dure más de lo que se espera (solo a entre el 10% y el 25% de las personas les dura más de lo normal) (3).

Así pues, el dolor que sientes es absolutamente real y personal. Esto hace que la misma lesión en dos personas distintas conlleve alteraciones musculoesqueléticas y neurales diferentes, así como niveles de dolor absolutamente dispares (4–8). Por este motivo, cualquier dolor de espalda es diferente de unas personas a otras. Por eso, los ejercicios que está llevando a cabo tu compañero de equipo no necesariamente te tienen que ayudar a ti o incluso podrían agravar tu dolor (4,5,7,8–14). Por ejemplo, para algunas personas, realizar un partido de tenis les puede ayudar a aliviar sus síntomas, mientras que para otras dar un simple paseo por el parque puede suponer una agonía.

 

 

 

 

VALORACIÓN

El dolor no refleja el estado físico nuestros tejidos de la espalda o de cualquier otra parte del cuerpo. Podemos tener mucho dolor sin daños significativos. Piensa en un corte de papel o una picadura de abeja. Pueden doler como el infierno, pero realmente el dolor que sentimos es muy superior proporcionalmente al daño que hemos sufrido (1,2,13,17–19).

El diagnóstico médico mediante las pruebas de imagen (resonancia, radiografía, ecografía...) a menudo puede ser un desafío para el dolor de espalda. Aunque se llegue a un diagnóstico claro y contundente, esto no quiere decir que sea la fuente de tu dolor ni permite conocer cuál debe de ser la dosis de entrenamiento (20). Recientemente se ha demostrado que para una misma dolencia ¡puede haber hasta 10 diagnósticos distintos (en función del médico)! ¿Cuál de ellos te va a decir cómo solucionarlo?

Esta problemática no solo se refleja a nivel de diagnóstico, sino que también se extiende a los consejos y ejercicios que se prescriben para el dolor de espalda. A menudo, esta información es la misma para todas las personas, independientemente de su problema. Es decir, que a pesar de que dos personas presenten una hernia discal en L5-S1, es indispensable valorar cómo esta situación ha afectado al sistema muscular, a la movilidad y a la capacidad de contracción de los músculos en cada una de ellas, porque las alteraciones presentaran formas distintas (5,7,12,21). ¿Cómo te sentirías si fueras a un optometrista para un chequeo ocular, solo para recibir un conjunto estándar de lentes del estante? Bastante molesto, pensaría yo. Sin embargo, esto es con frecuencia lo que sucede con el dolor de espalda. Por eso no es de extrañar que afecte a alrededor del 80% de las personas, y que la tasa de recurrencia sea alarmantemente alta (3).  

 

 

 

Debes buscar un tratamiento que te permita identificar, corregir y entrenar TUS posibles desequilibrios musculares, lo que te permitirá optimizar TU función muscular, acelerar TU recuperación, moverte mejor, erradicar o disminuir tu dolor y rendir de un modo distinto. 

 

 

 

TRATAMIENTO


¿Entonces, qué puedes hacer?

Desafortunadamente, NO hay tratamientos mágicos para el dolor de espalda que funcionen para todos. Existe algo mejor: la oportunidad de creer en un pensamiento diferente. Tu sistema te ha llevado a esta situación dolorosa. Pero es tu mismo sistema el que puede conseguir que salgas de este estado de dolor. Cuanto más trabajes los mecanismos que contribuyen a incrementar tu dolor, mejor te vas a sentir. Al igual que tus músculos, tu sistema puede adaptarse y mejorar su capacidad de protección (1). 

Al inicio, es posible que tengas que evitar las actividades que incrementan tu dolor, pero asegúrate de volver a realizarlas. Nada debe estar fuera de los límites a largo plazo (22–24). ¡No dejes que nadie te diga lo contrario! Así pues, busca un profesional con el que puedas establecer un plan personalizado y pactado con el que poder seguir adelante. Que te guíe hacia el movimiento, que te permita disfrutar de él. El movimiento es medicina, y como cada medicina necesita su dosis. Por eso, necesitas experimentar para encontrar cuál es tu dosis correcta (25).Debes ser capaz de percibir qué es lo que mejora tus sensaciones de dolor y de rigidez. Tu espalda está diseñada para ser fuerte, y a pesar de tu dolor, tu espalda sigue siendo fuerte y debes de confiar en ella (3). Por eso, no debes de dejar de hacer lo que te gusta. Nunca. Es importante (1,26).   

 

 

 

 

 

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BIBLIOGRAFÍA

1. Butler, D. & Moseley, G. Explain Pain 2nd Edn. (2013). 
2. Moseley, G. & Butler, D. Explain Pain Handbook: Protectometer. (2015). 
3. Cormak, B. Practical tools to implement modern pain science and movement research into clinical practice. [Entrada de blog] Knowledge is power. What I need people with back pain to know. 3 de marzo de 2018. [citado 24 de octubre de 2018]  Disponible en: https://cor-kinetic.com/knowledge-power-i-need-every-person-back-pain-know/
4. Falla, D. & Hodges, P. W. Individualized Exercise Interventions for Spinal Pain. Exerc. Sport Sci. Rev. 45, 105-115 (2017). 
5. Hodges, P. W. & Tucker, K. Moving differently in pain: A new theory to explain the adaptation to pain. Pain 152, S90-S98 (2011). 
6. Salomoni, S., Tucker, K., Hug, F., Mcphee, M. & Hodges, P. Reduced Maximal Force during Acute Anterior Knee Pain Is Associated with Deficits in Voluntary Muscle Activation. doi:10.1371/journal.pone.0161487 
7. Hodges, P. W. & Smeets, R. J. Interaction Between Pain, Movement, and Physical Activity. Clin. J. Pain 31, 97-107 (2015). 
8. Allison, K. et al. Hip Abductor Muscle Weakness in Individuals with Gluteal Tendinopathy. Med. Sci. Sport. Exerc. 48, 346-352 (2016). 
9. Stergiou, N. & Decker, L. M. Human movement variability, nonlinear dynamics, and pathology: Is there a connection? Hum. Mov. Sci. 30, 869-888 (2011). 
10. Enoka, R. M. Neuromechanics of human movement. Human Kinetics 4th Editio, 549 (2008). 
11. Meeus, M., Nijs, J., Wilgen, P. Van, Noten, S. & Goubert, D. Moving on to movement in patients with chronic joint pain. Pain (2016). 
12. Hodges, P. W. Pain and motor control: From the laboratory to rehabilitation. J. Electromyogr. Kinesiol. 21, 220-228 (2011). 
13. Nunes, G. S., Barton, C. J. & Serrão, F. V. Hip rate of force development and strength are impaired in females with patellofemoral pain without signs of altered gluteus medius and maximus morphology. J. Sci. Med. Sport 21, 123-128 (2018). 
14. Karran, E. L., Medalian, Y., Hillier, S. L. & Moseley, G. L. The impact of choosing words carefully: an online investigation into imaging reporting strategies and best practice care for low back pain. PeerJ 5, e4151 (2017). 
15. Moseley, G. L. & Vlaeyen, J. W. S. Beyond nociception. Pain 156, 35-38 (2015).  
16. Moseley, G., PAIN®, A. A.- & 2007,  undefined. The context of a noxious stimulus affects the pain it evokes. Elsevier 
17. Baliki, M., Neuron, A. A.- & 2015,  undefined. Nociception, pain, negative moods, and behavior selection. Elsevier 
 18. Moseley, G. & Butler, D. Fifteen years of explaining pain: the past, present, and future. J. Pain (2015). 
19. Pain in the body. Altered interoception in chronic pain conditions: A systematic review. Neurosci. Biobehav. Rev. 71, 328-341 (2016).      

BIBLIOGRAFÍA
20. Herzog, R., Elgort, D. R., Flanders, A. E. & Moley, P. J. Variability in diagnostic error rates of 10 MRI centers performing lumbar spine MRI examinations on the same patient within a 3-week period. Spine J. 17, 554-561 (2017). 
21. Schabrun, S., Elgueta-Cancino, E. & Hodges, P. Smudging of the Motor Cortex Is Related to the Severity of Low Back Pain. Spine (Phila. Pa. 1976). 42, 1172-1178 (2017). 
22. Nijs, J. et al. Nociception Affects Motor Output. Clin. J. Pain 28, 175-181 (2012). 
23. Malfliet, A. et al. Applying contemporary neuroscience in exercise interventions for chronic spinal pain: treatment protocol. Brazilian J. Phys. Ther. 21, 378-387 (2017). 
24. Nijs, J., Lluch Girbés, E., Lundberg, M., Malfliet, A. & Sterling, M. Exercise therapy for chronic musculoskeletal pain: Innovation by altering pain memories. Man. Ther. 20, 216-220 (2015). 
25. Nijs, J., Roussel, N., Wilgen, C. P. Van, Köke, A. & Smeets, R. Thinking beyond muscles and joints : Therapists ’ and patients ’ attitudes and beliefs regarding chronic musculoskeletal pain are key to applying effective treatment. Man. Ther. 1-7 (2012). doi:10.1016/j.math.2012.11.001 25. 26. Ward, J. The student’s guide to cognitive neuroscience. The student’s guide to cognitive neuroscience. (2006). 

 

 

 

 

 

 

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